domingo, 12 de noviembre de 2006

Aclaración sobre los cuernos :-)

Ante la polémica suscitada por la presencia o no de cuernos en los cascos de los vikingos (... no en las cabezas) y que se ha traducido en un comentario de Jubilado y un mail de LaOtra, procedo a aclarar en la medida de la posible, que no hay vestigios históricos que hagan pensar que los cascos de los vikingos llevaran cuernos, que es prácticamente lo mismo aunque no igual del todo que decir que nunca los llevaron. El caso es que sí se ha encontrado algún ejemplar en la actual Dinamarca, con una especie de soportes o remaches para llevar algo; sin embargo la evidencia arqueológica e historiográfica nunca ha podido constatar que dichos remaches fueran para llevar unos cuernos, por más que los monjes de los monasterios saqueados por los normandos los representaran con ellos, relacionándolos con el demonio, y así hayan pasado a la historia. Curiosamente, el culpable principal de esta especie de "leyenda urbana" fue el compositor Richard Wagner que los representó así una tetralogía operística. El casco vikingo realmente fue así...


... y se caracteriza por ser, en esencia, un capacete típico con un cubrenasal (que luego estaría muy en boga durante los siglos XI y XII de la Edad Media europea) y una protección ocular que en el fondo, es más ornamental que otra cosa. En cuanto a ponoplia y protecciones, muchos de ellos portaban cotas de mallas más bien cortas o al menos protecciones de cuero endurecido, anchos pantalones, una especie de botas cerradas y muchas veces, bandas de cuero alrededor de las pantorrillas, seguramente para protegerse del clima en sus países de origen. Por último, portaban una espada larga de doble filo, apta para tajar y no para usar de punta (... al contrario que el "Gladius romano") y un escudo redondo de madera pero sobre todo destacaban por el manejo del hacha, del que eran auténticos expertos. Lo que se encontraron los monjes britanos esa infausta mañana debió parecerse bastante a esto:



Un abrazo.


11 comentarios:

Gemma Ferré dijo...

¿Y Vicky el Vikingo no tiene nada que decir al respecto?

¿Alguien le ha preguntado?

Un saludo

Leodegundia dijo...

No me extraña que los monjes británicos se despertaran aquella mañana con un buen susto pues además del modelito de los vikingos supongo que irían dando unos gritos aterradores y con el hacha en alto. ¡Como para no correr!
Un abrazo

unjubilado dijo...

Según el arqueólogo Christian Keller, en las inscripciones en piedras, los cascos vikingos aparecen sin cuernos, y agrega “Los cuernos fueron una invención del compositor alemán Richard Wagner”, como tú muy bien dices.
Estoy totalmente de acuerdo con la aclaración. Perdona, pero no he querido polemizar.
Saludos

Caboblanco dijo...

Todo lo contrario Jubilado... ¡Ya era hora de que alguien polemizara LECHE!

Gracias a tí

LeeTamargo dijo...

¡Están locos estos.. vikingos! Y un poco bestias, por cierto. Gracias por estos post históricos, Caboblanco... SALUDANDO:
LeeTamargo.-

Dianora dijo...

Pero vamos a ver... ¿no tenían cuernos? Venga hombre, no me digas ahora eso, que se me va a caer un mito.
A ver ahora como me imagino yo a un vikingo... ¿sin cuernos?
Eso no es un vikingo ni es ná :-P

Un besiño

Carmen dijo...

Y después de pasarme la vida pegada a la imagen de los cuernos de los cascos -no de la cabeza- de los vikingos, ¿qué hago yo ahora para imaginármelos, eh? ¡No sabes cómo he añorado la lectura de tus testos, Caboblanco!
Un abrazo entrañable
Hannah

TaitaPop dijo...

Texto mas que interesante. Estos son los datos que me hubiese gustado me den en las clases de historia, que durante el colegio odiaba, pero leyendo libros no escolares he aprendido a amar.

Lunarroja dijo...

Ya sabes que los cuernos dan para mucho...

Adrià Urpí dijo...

Hola amigo, debido a problemas d esalud no he pasado por aquí...pero de nuevo vuelvo a la carga dispuesto a leerte.
Un abrazo.
Adrià

Trini dijo...

Quizá este caso sea como cuando nos pintan al demonio con rabo...
A esos monjes les parecerían tan fieros que hasta los veían con cornamenta...

Un abrazo