jueves, 30 de agosto de 2012

¿Hacemos cuentas?




¡Ni pagado ni agradecido!... suelen decir aquellos que se sienten maltratados de palabra o de obra cuando, tras realizar lo que ellos creen una gran gesta… vuelven a casa con las manos vacías o poco recompensados. Pero si, además, te tocan un poquito los “gemelos del sur” exigiéndote explicaciones sobre cuestiones de poca monta… el calentón automáticamente pasa a ser tamaño King size

Eso mismo le pasó a Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, cuando Fernando el Católico, a través de sus auditores, le pidió cuentas de los gastos en que había incurrido durante la campaña de Nápoles, a finales del año 1506. El caso es que Fernando, viendo que la guerra le estaba saliendo más cara que un hijo tonto… pidió a Gonzalo Fernández de Córdoba que le presentara recibos justificados de tales gastos. La cuestión venía de lejos… Isabel de Castilla era la principal valedora del militar castellano pero ésta había muerto en 1504; en ese momento los enemigos políticos de Gonzalo vieron el campo despejado para injuriar y calumniar a discreción y la bala elegida fue la de malversación de fondos públicos… algo por lo que ahora, a un político de provincias no le iba a pasar nada pero que en aquellos tiempos te podía llevar hasta a la horca.

Cuando a Gonzalo le llegó el requerimiento, le cambió la cara y no porque tuviera algo que esconder; siempre había tenido fama de maniroto, de pagar misas de amigos y enemigos de su propio bolsillo, invitar a comer y a cenar a toda la cuadrilla o incluso, regalar ducados a sus soldados si estos eran capaces de dejar de blasfemar durante las marchas un solo día… pero aquello era demasiado para quién, en inferioridad de condiciones, había sido capaz de derrotar al ejército francés en tres ocasiones seguidas y con ello, poner el bandeja a su rey un territorio rico, riquísimo, como era el Reino de Nápoles.

Así que Gonzalo preparó su respuesta a conciencia… pero con retranca: se limitó a desafiar al rey con una enumeración de gastos exorbitantes en conceptos absurdos, (la frase más famosa, que suele usarse también como tópico es en picos, palas y azadones, cien millones…) pero que aludían directamente al heroísmo de sus soldados y al precio personal de las victorias conseguidas. Concretamente, la redacción que se acepta por más cierta… ya que no se conserva el original es:

Por picos, palas y azadones, cien millones de ducados; por limosnas para que frailes y monjas rezasen por los españoles, ciento cincuenta mil ducados; por guantes perfumados para que los soldados no oliesen el hedor de la batalla, doscientos millones de ducados; por reponer las campanas averiadas a causa del continuo repicar a victoria, ciento setenta mil ducados; y, finalmente, por la paciencia de tener que descender a estas pequeñeces del rey a quien he regalado un reino, cien millones de ducados.

A Fernando, el tema le sentó tirando a regular… en un momento además en que, tras la muerte de su esposa, su posición en la política castellana y ante los nobles de Castilla estaba sujeta con alfileres así que…prefirió “envainársela”. Puso cara de que también le había hecho mucha gracia y se limitó a dejar el tema correr ante la sonrisa de Gonzalo… Naturalmente, un rey nunca olvida: años más tarde lo "desterró" para cualquier empresa de mérito y se olvidó de él a la hora de cubrir el cargo que más hubiera merecido... el de Virrey de Nápoles.

Ah... para que veáis que las tensiones interterritoriales en España no son de ahora, Fernando, tras la muerte de Cristobal Colón y para rebajar tensiones, hizo grabar en su tumba... "A Castilla y a León Nuevo mundo dió Colón..." con la intención de dejar claro que la empresa, era sólo logro castellano; sin embargo en las tabernas de Castilla y entre cerveza y cerveza, la coplilla seguía así "... y con los cuartos de Aragón que Fernando aquí olvidó!"

Que humor...

4 comentarios:

Silvia dijo...

Da gusto volver a leerte y con una anécdota del admirable Gran Capitán.
Un saludo

David dijo...

Es interesante tener la posibilidad de leer en internet cuestiones tan interesantes como estas. Por ello es importante tener la chance de encontrar estas cosas. Yo soy de viajar mucho y por ello es que leo tanto en los viajes. Ahora voy a comprar Pasajes al Salvador para comenzar mis vacaciones

Espérame en Siberia dijo...

¡Qué buen relato! Me quedaré para leerte más seguido desde Siberia.

Abrazo.

VASS SUSAN dijo...

donde estás