domingo, 20 de noviembre de 2005

El puerto de Herodes

Uno de los logros arquitectónicos más importantes de toda la antigüedad, y a la vez uno de los más desconocidos, fue el puerto artificial que Herodes el Grande, Rey de Judea, mandó construir allá por el año 10 a.C. Herodes, si no le juzgamos según criterios del siglo XX, no fue un mal gobernante; reunía más vicios que una garrota pero como de tonto no tenía un pelo, las oportunidades, sobre todo las que implicaban negocio, las pillaba al vuelo, y de eso se acabó beneficiando todo su pueblo en mayor o menor medida. Por eso se empeñó, contra el consejo de todos sus jerifaltes, en crear un enorme puerto de clara vocación comercial, en un lugar inhóspito al que incluso resultaba difícil llegar a lomos de una mula. Pero muy pronto, los hechos le dieron la razón a Herodes; gracias por un lado a su espléndida situación, a medio camino de las rutas comerciales entre el este y el oeste, y por otra parte, a su inconfundible aire grecorromano, se convertía en una especie de oasis en medio de ese polvorín nacionalista que era por entonces la región de Judea. Y como el Rey de los Judios le debía muchos favores a Augusto, el nombre del nuevo y maravilloso puerto estaba claro... Cesarea.
El puerto en sí, tenía la enorme extensión de 20 hectáreas, y estaba delimitado por unos espigones artificiales de 70 metros de ancho, lo que en aquella época, era una barbaridad. Dentro de este perímetro, había una segunda dársena de parecidas dimensiones, que en su día había formado parte del primitivo asentamiento de la población. Según Flavio Josefo, el espigón nuevo contaba con diversas torres a cierta distancia, y a ambos lados de la bocana había tres estatuas colosales que descansaban sobre un podio de enormes dimensiones. Es posible que el complejo contara con uno o varios faros que guiaran las embarcaciones hasta la entrada del puerto. Lo más seguro es que el más alto de esos faros fuera la torre de Druso (un popular familiar de Augusto en aquellos tiempos) que Flavio describe como el edificio más alto y espléndido de todo el complejo portuario. La tecnología de la construcción también era importada. Según Flavio, en la obra se emplearon bloques de piedra de 15 x 3 x 2.5 m. aproximadamente, cifras estás que los excavaciones submarinas realizadas hasta la fecha han confirmado en parte, ya que los bloques más grandes no eran de piedra sino de cemento. Gracias a la peculiar composición del agua de las costas judías, se han conservado hasta hoy algunos de los armazones de madera que se usaron para modelar los bloques, lo que nos ha permitido desentrañar el complejo proceso de construcción que se siguió. De hecho, el propio armazón ya es un logro de la arquitectura, ya que se ensamblaba con un complejo sistema de pernos, muescas y vueltas, y además estaba hecho de pino y abeto, de los que, por entonces, no había ni uno en la región. Varios científicos se han "entretenido" en buscar árboles con madera de similar composición, y los más cercanos están... ¡en las costas croatas!.
La complejidad del armazón es pareja a la sofisticación del proceso de fabricación del cemento. El mortero que se uso, contiene una variedad de arena de origen volcánico conocida como pozzolana, que es precisamente el ingrediente que permite que el cemento se solidifique bajo el agua. Además se utilizaban dos tipos de mezclas, la interior más blanda, y la exterior que rodeaba el núcleo, más dura, para favorecer un rápido endurecimiento. Una vez seco, el cemento era tan ligero que podía flotar en el agua por breve tiempo. Una vez remolcado hasta la orilla y arrastrado al lugar donde se le quería colocar, el bloque absorbía el agua y, a la vez que se hundía se solidificaba… ¿resultado?... cuando llegaba al fondo ya era una superestructura cementil dura y fiable.

La pozzolana era importada y costaba, aproximadamente, un huevo y la yema del otro. Lo más probable es que la usada en Cesárea procediera de Pozzuoli, en la bahía de Nápoles, de donde tan peculiar material tomó su nombre. Curiosamente, su manipulación no era fácil, ya que había que añadirle cierta cantidad de cal para que el material adquiriera sus maravillosas propiedades. Demasiada cal hacía que la mezcla perdiera consistencia, y quedarse cortó hacía un cemento demasiado duro y pesado. Vitrubio, celebre arquitecto romano, posiblemente compungido por la cantidad de maestros albañiles que, al no dar con la proporción correcta perdían algo más que el empleo, nos dejó escrito el ratio correcto… 6 partes de cal por cada 11 de arena…

Hay dos escenarios en los que el hombre despliega todo su potencial: el positivo, cuando quiere someter a la naturaleza, el negativo... cuando quiere someter a un semejante... (F.Bacon)

Un abrazo.

21 comentarios:

Turulato dijo...

¡Pura técnica de guerrilla!. En vez de escribir donde debiera -al final del comentario anterior y como continuación de los dos últimnos- me muevo ágil y raudo hasta este para añadir algo..
Espero que me disculpes, y tus lectores contigo, por esta jugarreta. Pero defiendo mi pasión -mis damas- y quiero dejar claro -caballeros- sin que quepa olvido, que el "Tercio de los Señores" no fué exáctamente disuelto sino que a golpe de leguleyos le fueron cambiando de nombre..
Y hoy existe. Y quienes nacieron en Italia y defendieron en Flandes los intereses del Emperador y el bello nombre de ESPAÑA, han seguido trotando por esos mundos -"a pie y sin dinero", que escribió don Camilo- intentando cumplir su deber en Bosnia, en Kosovo, en Afganistán..
En donde nos manden los españoles, pues nadie olvide que las órdenes que recibimos han sido dadas por aquellos que ustedes eligieron por su propia y libre voluntad.
Por eso, a ellas y a ustedes nos debemos.
Y ahora, leeré y aprenderé de lo escrito por don Luís.
Y luego volveré, ¡vive..!

Caboblanco dijo...

¡No perdonas una, rufián! olvide que, en temas militares, hay que andarse con cuidado con vos... en uno de los libros que manejé, aparece como disuelto; en otro, como modificado. Opté por la primera vía y vos por la segunda... y algo me dice que vuestro derecho parece mejor que el mío. En cualquier caso... ¡gracias mil!

leodegundia dijo...

Así me gusta chicos, en cuanto os enzarzáis se anima la reunión y al final nos marchamos sabiendo mucho más. Vengo del blog de Tutulato y allí también estaba muy animado.
Caboblanco, hoy te tenemos que agradecer la receta de un buen cemento ¡si al final vamos a saber de todo!.
Eres genial.
Un abrazo

Turulato dijo...

Excepto de unos pocos como vos caballero, cada vez que "veo" como "sienten" mis semejantes la Historia se "me estruja la panza" -según feliz expresión de una preciosa amiga de Santa María de los Buenos Aires-.
Así, creen las gentes que viven en el más avanzado de los mundos.. Y sienten que sus ancestros eran unos bárbaros..
¡Pues hete aquí que no!. Y que no, que no y que no..
Indaguen, indaguen y no hagan trabajar a don Luís. ¿Eran limpios los japoneses de la época de nuestro Renacimiento?. ¿Quién operaba mejor, un médico egipcio o un físico medieval?. ¿Saben, ya en el asunto de hoy, que la construcción humana más alta era una de las pirámides de Gizeh hasta el siglo XIX?.
¿Quieren diques y espigones?; como no, vayan a Bilbao. Y comparen lo que leen con la obra de Punta Lucero..
Humildad, humildad..

Marian dijo...

Coincido con el planteamiento de Turulato, la Historia es una herencia que bien administrada,(intelectualmente)nos baja los humos respecto a quienes creemos ser a miles de años de distancia.
El artículo de hoy, como es habitual, esplédido.
Un abrazo

Dianora dijo...

Me parece a mi que D. Luis trabaja con gusto, lo cual entonces no se puede llamar trabajar, sino disfrutar. Lo mismo que hace la que aqui suscribe cada vez que lee tus articulos, Luis, ahora por saber cómo solificicar "bajo el mar". Y por ser "una de barcos".
:-)
Besos.

nina dijo...

Haya paz señores mios. Aquien no le interesa saber que el puerto más importante construido por Herodes el Grande (25-13 a C)debajo de la Turris Stratonis o Cesarea tenía la finalidad de observar el paso de las naves que iban de Fenicia a Egipto, que la entrada estubo decorada con estatuas colosales eregidas sobre grandes bloques de piedra de las mismas dimensiones exactamente que la torre, que el pelotillero Herodes le pone el nombre de su bienhechor Cesar Augusto y uan le dio el nombre al puerto de Sebaste (Auguto) y tenía la peculiaridad de estar edificada en anfiteatro. El material utilizado para su edificaciónnos lo das con nombre y apellidos, alli en Cesarea fue proclamado emperador Vespasiano,nacen historiadores como Eusebio arzobispo de la ciudad, Procopio , historiográfo de Justiniano,es centro del cristianismo y a partir del S.XII es destruida, saqueada,ni las Cruzadas ni san Luis pudieron hacer gran cosa por ellaa. Hoy se haya casi en ruinasss y su hermoso puerto se halla casi cegado por laa arena.Nina

Caboblanco dijo...

Eso es un comentario ¡Si Señor! Lo de Procopio, no lo conocía. Efectivamente, Vespasiano fue ACLAMADO Emperador por sus tropas en Cesarea, y allí había establecido antes la base principal para sus campañas contra los levantiscos judios. PROCLAMADO como tal, lo fue en Roma, ya que el Senado era el único que podía legalizar la situación de un Emperador autoproclamado... Lo contrario hubiera sido ir contra el estado.

Un abrazo.

Azul dijo...

Yo disfruto..aprendo y comprendo...de mano de sus palabras.

Genial, un bikiño. :)

Marya dijo...

Nunca viene mal saber de historia, y si va con una cita cojonuda al final que te hacer pensar... es genial.
Te leeré, porque me gusta mucho lo que veo, en serio.
Gracias por pasarte ;)

Trini dijo...

Es un placer aprender con tus escritos.
Que insignificantes los hombres cuando echamos atrás la vista y nos apercibimos de lo efimero que es nuestro paso por la vida. Y sí encima, para colmo, nos comparamos con las piedras...

Un abrazo

marcarlop dijo...

Interesante leer y aprender de los post. Realmente fue una obra inmensa que se pierde entre ruinas y el desinterés.
De acuerdo con turulato en sus apreciaciones, pero es que todavía hay gente que se piensa que la historia 'no sirve para nada', no es productiva.
Pues mire usted, si se tuviesen todas esas cuestiones en cuenta, puede ser que el avance técnico y científico sería mayor. Al menos no volveríamos a inventar la sopa de ajo.

un abrazo

Grial dijo...

Genial post!!
El precio del la pozzolana :s, eso es lo que hace geniales tus post, explicas historía de forma amena y con toques de humor..y no siempre es fácil.
Gracias por hacer que la historia sea un placer, un beso :)

muralla dijo...

Lástima que no lleve sombrero...lo digo por el placer que sentiría al sacármelo ante ustedes, mis queridos historiadores.
Bicos. Muralla.

Darilea dijo...

Cabeto por falta de tiempo lamento no comentarte con la asiduedad de antes, pero aún así no te olvido.
Como han cambiado las cosas eh¡
Con lo fácil que lo tienen ahora los albañiles. Un saco de cemento y la mezcla hecha.
Un besito.

reuben dijo...

Estos temas siempre me sorprenden. Me hizo recordar a la historia de Venecia, edificada sobre sus pilotes y con sus naves de guerra plegables al principio y los palacios de oro sobre el barro después.
Es muy interesante leerte, saludos.

Raúl dijo...

Es un verdadero placer pasar por aquí. Siempre aprende uno algo "nuevo"...

Es que sabemos tan poco del pasado...

Saludos,

diego dijo...

Como cambian las cosas, y bueno, como siempre lo he dicho, no tengo mucho que comentar porque hasta antes de encontrar este lugar, no conocía mucho de estas historias que cuentas. Gracias.

Corazón... dijo...

Hola...

Solo expresar mi respeto y admiración :)

GRACIAS!

;o)

Alma dijo...

Joper! sabes un montón! qué guay! me vas a culturizar en lo que yo no tenía ni papa!
Cuídate, besos y un big abra:
Alma;) (F)

Andrea Recol dijo...

Asisto otra vez extasiada a un fantástico reto al conocimiento! Obnubilada estoy...Una que va por un puerto y no se fija...Soberbia cita del señor Bacon al final.Besurris