jueves, 29 de diciembre de 2005

¿Verdadero?... no, más bien falso

El Senado romano... o algo parecido
Los romanos desayunaban un vaso de agua (verdad a medias...)

En la antigua Roma, la gente se levantaba a eso de las cinco de la mañana durante los meses de verano, y rondando las seis y media si se trataba de los meses invernales. Nada más ponerse en pie, los romanos tomaban el desayuno o jentaculum, a base de pan untado en ajo, queso, a veces aceitunas y algo de agua... y siempre tomado de pie, a la carrera. El mito acerca de la afición romana a comenzar el día tomando un único vaso de agüita, probablemente nació a partir de las recomendaciones del poeta Marcial, que criticó fuertemente la inclusión de carnes en el “breakfast” romano durante el apogeo del Imperio, y empezó a recomendar en sus escritos tomar únicamente líquidos...

Los romanos se agarraban los testículos al declarar (muy espectacular pero incierto...)

En determinados foros históricos, se ha podido leer la “conocida costumbre romana de declarar ante los tribunales agarrándose con fuerza sus genitales...” y el caso es que, aún pudiendo resultar para algunas / os una imagen muy sugerente, lo cierto es que es completamente falso. La palabra “testificar” no deriva de testículo sino del latín “testificare”, literalmente “hacer de testigo”. Sin embargo “testículo” nace de la unión de los latinajos “testis” (testigo) y “culus” (diminutivo peyorativo); de este modo los testículos no serían más que ¡pequeños testigos!.

Las túnicas de los legionarios romanos eran rojas (un poco caro me parece...)

En todas las películas o series basadas en la Roma antigua, independientemente de su presupuesto, los legionarios siempre aparecen vestidos con hermosas túnicas de color rojo intenso. Una vez más, Hollywood ha sucumbido al lado oscuro de la fuerza: Comprendo que una batalla cinematográfica pueda resultar más aparente en tonos escarlatas pero, si se piensa minuto y medio, es imposible no llegar a la conclusión de que resulta absurdo... ¿alguien se ha parado a pensar lo que costaría teñir las túnicas de una legión entera de rojo? Es mucho más probable que el color de la impedimenta legionaria fuera el blanco parduzco, es decir, el color de la lana sin teñir. Además, si todo el mundo hubiera ido de colorao ¿cómo reconocer en la vorágine del combate a los mandos, los centuriones, los únicos que de verdad vestían prendas de ese color?

Los senadores romanos se sentaban en bancos de piedra y mármol (el arte me confunde...)

En todas las representaciones artísticas los senadores romanos aparecen sentados en bancos de piedra o incluso en barrocos graderíos de mármol blanco. Asumo que cada estilo pictórico es muy dueño de ser fiel a sus propios convencionalismos... ¡pero leche!... que hacer las cosas bien suele costar lo mismo o menos que hacerlas mal. En los primeros tiempos de la curia romana lo normal es que se discutiera de pie, pero muy pronto aquello debió empezar a parecerse a un bar, con lo que se impuso la costumbre entre los senadores de aparecer en el Senado con sus propias sillas portátiles, muy al estilo de aquellos asientos playeros de hace 10 o 15 años. Más tarde se instalaron sillas de madera con carácter permanente que, curiosamente, se sustituían por bancos corridos en las ceremonias de luto, vaya usted a saber por qué...

Los romanos eran muy morenos y más bien bajos (pues sí... y pues no...)
Cierto es que entre las tallas medias de nórdicos y mediterráneos aún hay un salto considerable, y no es menos cierto que dicha diferencia debió ser aún más acusada dos mil años atrás, pero representar a todos los romanos como si fueran primos de Alfredo Landa roza empieza a lindar con el mal gusto. El tercio norte de la península italiana, Milán, así como la parte limítrofe con los Alpes, acogía en la antigüedad a buen número de hombres y mujeres de buen porte, la mayoría de ellos rubios y de ascendencia celta, que constituían el granero del que se abastecían los cuadros de las legiones. Además, no olvidemos que para ser legionario se pedía una estatura mínima de 1,70... más que para ser policía municipal en la mayoría de los pueblos de la Comunidad de Madrid.

Las mujeres romanas no llevaban ropa interior (en que estaréis pensando...)

Definitivamente, el Wonder Bra puede ser considerado un invento moderno pero la ropa interior femenina estaba muy extendida desde los primeros tiempos del Imperio Romano. En la Antigua Roma, el equivalente a la ropa interior actual era una túnica o camisa de hilo por delante llegaba hasta las rodillas y por detrás hasta las pantorrillas-. También directamente sobre la piel se utilizaba el maquillare, una especie de venda o faja de tejido fino que servía para sujetar y alzar el pecho. En los baños públicos tan sólo se cubría el cuerpo con una pequeña tanga o taparrabos llamado subligar. Por otro lado, aunque la toga era una vestimenta masculina, las meretrices estaban obligadas a vestirla, precisamente para diferenciarse de las mujeres “honestas”. Abundando en esto, las pelanduscas eran las únicas mujeres a las que se podía tocar con la diestra en público: a las mujeres decentes les estaba reservada la mano izquierda.

Los romanos siempre iban vestidos con una toga (incómodo y también caro...)

La toga era una prensa exclusivamente representativa. El ciudadano romano se la ponía en las escasas ocasiones en que pretendía mostrar su condición en público, esto es, en algunas ceremonias y actos religiosos muy señalados, en la vida política o si tenía que recibir a la clientela... ¡y menos mal! ; ponerse una toga era un proceso engorroso que exigía, al menos, la ayuda de un esclavo. Además para llevarla con prestancia era imprescindible asirla fuertemente con el brazo izquierdo, lo que dejaba éste completamente inútil. Extrapolado a nuestro tiempo, sería como ir diariamente a trabajar vestido de fallera... Una túnica hasta las rodillas, de lana o hilo, resultaba mucho menos enojoso... y más barato.

23 comentarios:

Consumidor irrtiado dijo...

Una vez mas un post instructivo y sugerente. Cada dia se un poco mas gracias a ti, asi que ¡muchas gracias! es un placer leerte.

Anazia dijo...

Como digo siempre, contigo da gusto aprender...

Andrea Recol dijo...

Joio, anoche me tragué todo un documental en la primera sobre Roma. (Supongo que algo habras visto)To'o por tu culpa, que ya estoy obsesionada.

Ahora me trago este impresionante post de un sólo mordisco. Pero, bueno, leches, ¿a ti qué te dan? ¿Estás de vacaciones que escribes tanto? Me voy un par de días y me encuentro un libro. En el documental salían detalles la vida de las legiones,la ropa, sus costumbres, etc., etc. Me imaginé que fácilmente podías ser tu el guionista.
Un beso enorme y sigue así que es bueno para el nivel cultural del país y las ignorantes como yo.Jejeje.

TST dijo...

Qué post tan interesante... cuántos mitos caídos... :)

Muchas gracias por tu visita.

Felices fiestas!!

Raúl dijo...

Muy interesantes los datos sobre la cotidianidad romana...

Saludos y felices fiestas!

leodegundia dijo...

Bueno, Marcial tenía la costumbre de criticarlo todo, las comidas, las fiestas, los ruidos, así que no me extraña que por llevar la contraria recomendara desayunar sólo líquidos.
En cuanto a las túnicas estoy de acuerdo, tengo entendido que ese color sólo lo llevaba la gente importante debido al precio del teñido de las lanas, lo que pasa es que hay que reconocer que en una película el color rojo queda como muy llamativo y anima el ambiente :-))).
Repasando mis libros encontré que lo que tú llamas maquillare en ellos se llama strophium y lo define como un ceñidor para sujetar los senos y habla también de un subligaculum que es un calzón corto que supongo correspondería al sublimar que tu mencionas.
Y si hablamos de las togas, tengo entendido que en tiempos de Augusto la toda cayó en desuso, quizás porque era muy pesada e incómoda y se reservó para las ceremonias oficiales siendo reemplazada por la lacerna que era más ligera. Esto indignaba a Cicerón que la consideraba como prenda nacional.
Un saludo

nina dijo...

Un test muy inteligente y los gazapos muy escondidos.Muy distraido, simpático y un gran esfuerzo para crearlo. Nina

jubilado dijo...

Va a llegar el día que no voy a poder visitar tu blog y lo hago en plan de alabanza, ya que con el gracejo que tienes, cuando entro a leer tus post se me pasan las horas sin darme cuenta, ya que luego me dedico a ojear en los libros y buscar referencias en internet.
Un saludo de uno que quiere seguir aprendiendo.

Dianora dijo...

No todos eran como Alfredo Landa? Pues vaya un chasco, con lo "chenchis" que serían...
Ya fuera de bromas, lo que me sorprende es lo de las aceitunas para desayunar... uf, 5 de la mañana y unas aceitunitas... madre mía :-S
Besoosss

Caboblanco dijo...

Hola a todos..

Andrea, el documental es muy fiel a la realidad, en el sentido de que, tanto el personaje que lo inspira, como la ciudad y los acontecimientos, son reales. Tan solo dos peros. El primero de ellos es, posiblemente, fruto de una mala traducción del original inglés: Vindolanda, no es una provincia, sino únicamente el nombre del fuerte a los pies de la antigua muralla de Adriano, en la Britannia Romana... y dos, – más bien una puntualización –, se da la impresión, quizás no adrede, de que las deserciones eran algo masivo en las unidades auxiliares romanas durante el Imperio, y no es así. Deserciones ha habido en todos los ejércitos del mundo, y en todas las épocas, pero entre los legionarios no era lo usual.

Leo, la toga cayó en desuso al mismo tiempo que lo hacía el rígido sistema de clases que distinguía entre patricios, caballeros y plebeyos. Con el tiempo, el Senado pasó a ser una órgano meramente decorativo, y sus miembros empezaron a ser vistos más como pusilánimes floreros que como abnegados padres de la patria. Además, algunos emperadores tardíos contribuyeron a su olvido, renunciando públicamente a su uso.

Un abrazo.

Tenue dijo...

jjajajaja, como sabes tanto acerca de los romanos Caboblanco???...ojalá te hubiera tenido como profesor de historia en mis años de instituto...gracias por recordarme Roma.

Un besito madrileño

Trini dijo...

Ves? es lo que te decía sobre los gladiadores de melena al viento y pecho cual tableta de chocolate.
Es que el cine nos ha creado una visión falseada de la historia, muy plástica, muy bella, pero falsa. Menos mal que aquí estás tu para abrirnos los ojos.

Un abrazo. Muchos besos y Feliz año

José Sans dijo...

Amigo caboblanco:
Como siempre un artículo muy bien documentado y además ameno.
Es curioso la cantidad de cosas falsas que nos llegan a través del tiempo. Evidentemente el cine tiene gran parte de culpa de esas cuestiones que creemos verdaderas y luego tu demuestras que eran falsas.
Feliz Año Nuevo
José

Turulato dijo...

Hay una "pila" que proporciona más energía que "la del conejito", la mirada del amigo..
La marcha está siendo dura. Forzada; y ya sabes compañero que, entre nosotros los viejos legionarios, se calla y se aguanta -hasta caer reventado- pero nunca se exhala queja o suspiro alguno.
Así que.. "tsurigames", que es como les denominan fonéticamente los nipones.
El color es importante en los Ejércitos. Hasta "hace cuatro días" era uno de los medios que se utilizaban para hacerse una idea de "como iba la partida", pues las comunicaciones electromagnéticas son "de hace unos segundos", sí las computamos en la Historia Militar.
Recordemos las "encamisadas" de los Tercios, en donde una camisa blanca te convertía en amigo en una noche de Flandes.. (A los de oscuro.., ¡a fondo y a las tripas!).
Y el color de unas plumas en el tocado.. Según cual era, soldado; según cual, te obedecían.
En España, la Infantería siente como tradicional y propio el color rojo, aunque en propiedad sería rojo en los pantalones y azul marino en la casaca.
La Caballería percibe igual al azul celeste, como los Ingenieros el morado y los Artilleros el rojo y negro.
Pero volvamos a la Legión.. El carmesí es color caro, muy caro; y difícil de lograr. Suele ser símbolo de mando y dignidad, posiblemente porque tiene que ver con el pecunio..
Los legionarios, como todos los buenos soldados que en la historia han luchado y muerto, lo que llevan encima es suciedad, mucha suciedad, cuando están en campaña..
Barro, sudor, orines,.. y sangre. Propia y de "los otros".
Quizá algún visitante ocasional -políticos les llaman, al parecer- o algún "comunicador", de los que visitan el campo de batalla desde 20 leguas afuera, confundiese la mierda con el "colorao"...
Además el color blanquecino de la lana no da buena imagen y engorda al "héroe" de la película. ¡Es tan guapo!.
Lo que si es cierto es que unos siglos más tarde se percataron del estropicio que hacia en la barriga una bala esférica de plomo del 18; las tripas y la sangre salían por el boquete..
Y decidieron al unísono que la mayoría de las tropas de línea de infanteria llevasen prendas de color rojo en las "zonas más sensibles".
Y es que los chaveles se impresionan enseguida y hay que evitar que se desmoralicen.
En cuanto al apoyo de las posaderas senatoriales, recuerda la "Proedria", los asientos de honor, en una o más filas, reservados a los sacerdotes y a los notables ("Boule") en los teatros, situados inmediatamente alrededor de la "Orchestra" o incluso, en la época romana, en la misma. Generalmente eran más anchos y bajos que las otras gradas, y dotados de asientos individuales denominados "subsellium".
Quizás de ahí parta la interpretación.
Un abrazón

Caboblanco dijo...

¡Ese Turuuuuuuuu! me tenías preocupado hermano. Después de una buena cena (modestamente, mi artículo), nada mejor que un buen postre (tu comentario)... a la cama y ¡mañana será otro día!

Bueno, lo de las encamisadas lo dejamos para otro día, que da para mucho. En las guerras de Flandes, buena parte de las fortalezas y golpes de mano se libraron de esa manera.

En cuanto a las ropas legionarias, tambien da para mucho, pero por ejmplo eran reglamentarios la Paenula y el Sagum, una especie de cubasquero y un capote sin mangas respectivamente. Los soldados romanos, dentro de las posibilidades del siglo I d.C. iban perfectamente equipados para el clima que se iban a encontrar. Dos mil años más tarde, los soldados alemanes que partieron hacia Rusia iban poco menos que con una rebequita...

No aprendemos ni a golpes

Una maruja en internet dijo...

He estado viendo "la vida de Brian" por enésima vez, siempre me inflo de reir. La canción del final dice: Busca siempre lo bueno de la vida" y por eso estoy aquí. Un placer aprender contigo y con tus contertulios.

Kuan dijo...

Interesantísimo. Me ha encantado, he aprendido cosas nuevas y he aclarado otras.

¡FELIZ 2006!

Un abrazo

aminuscula dijo...

Muy instructivo este post, ha sido un placer.

Que tengas un muy buen año 2006.

marcarlop dijo...

¡feliz año nuevo!
Que el año que estrenamos esté lleno de buenas experiencias.
Y que juntos continuemos aprendiendo como en el que dejamos atrás

Un abrazo.

almena dijo...

Querida Caboblanco, llevo cuatro días sin tiempo para nada, pero hoy, al fin, encuentro al menos unos minutos para venir a desearte lo mejor para el año que comienza.
Que seas muy feliz!
chin chin!
besos

nina dijo...

Feliz 2006 y que sigas teniendo la misma capacidad de entretenimiento y distracción. Nina

juan p dijo...

Cada vez que entro me sorprende cómo eres capaz de escribir tanto, sobre temas tan variados y de una forma tan amena y atractiva.Enhorabuena.

Sobre lo de los romanos...me gustaría tu opinión sobre ROMA, la serie de la tele canal Cuatro. Que parece que el mundo romano vuelve a estar de moda (y al menos parece que mejor documentado que otras veces...)
saludos

Zuriñe Vázquez dijo...

Que curiosidades más entretenidas! y cuanto tópico tenemos y sobre todo falsos. Lo de la ropa interior femenina, (por cierto eso de la derecha tocando a las pilinguis, pues como siempre no?), lo del desayuno...en fin me ha encantado. Un abrazo y feliz año