domingo, 15 de enero de 2006

La muerte de un emperador

A través de una minúscula rendija abierta en la pared de piedra, el Capitán comprobaba el siniestro destino que les esperaba más allá de esos muros. Mientras mantuvo la cara pegada a la pared, pudo ver la misma plaza que les recibió hace meses, en pleno día de mercado. Recordó las caras de sorpresa e incredulidad de los comerciantes al ver a aquellos centauros lechosos y barbudos…, a las muchachas que observaban a Pedro, sus risas y cuchicheos mientras le señalaban, divertidas, con sus manos… Hoy domingo, día del Señor, miles y miles de jóvenes guerreros con los ojos inyectados de odio abarrotaban la plaza, agitando al viento sus terribles macanas mientras pronunciaban los peores insultos imaginables; la mayoría de ellos iban ataviados con sus mejores galas: vistosas plumas de ave en sus cabezas, pieles de jaguar cubriéndoles los hombros, amenazantes pinturas de guerra en sus caras… Muchos lucían, además, siniestros manchurrones de sangre reseca en brazos y piernas, y algunos incluso levantaban en hombros a los que parecían ser sus hijos, solo para que los sitiados pudieran observar mejor a aquellos niños sosteniendo las cabezas cortadas de los que antes habían sido sus compañeros. El capitán pudo observar perfectamente a uno de aquellos niños, que jugaba despreocupado con uno de aquellos despojos, golpeándolo sin cesar con la fuerza de que eran capaces sus débiles brazos, mientras miraba con sorna en dirección a los muros...

El Capitán cerró los ojos por un momento, se apartó de la pared y caminó hacía el otro lado de la estancia, lentamente, con la mirada fija en algún lugar seguro que muy lejos de allí. Los hombres que le acompañaban permanecían en silencio temiendo importunarle, y se iban apartando a su paso mientras le dirigían desangeladas miradas y se observaba nerviosos los unos a los otros. Sin embargo, aquellos que estaban en las últimas filas se atrevían incluso a hablar en voz baja mientras gesticulaban de forma poco disimulada, gestos que hubieran ido aumentando si Gonzalo no se hubiera vuelto en dirección a ellos y fulminado de un vistazo; y es que la mirada de Sandoval aún resultaba muy difícil de sostener, incluso para sus propios hombres.

Por fin, el Capitán, que ya había llegado al otro extremo de la habitación y permanecía apoyado de frente en la pared, de nuevo con los ojos cerrados, se giró sobre sí mismo, abandonó su momentáneo aturdimiento y se decidió a hablar:

- Que lo suban…

Alvarado, con su hermosa faz adornada por dos cuchilladas, hizo ademán de acercarse a él y levanto la mano con intención de decir algo…

- Hernán, quizás deber…

- ¡Subidlo! – bramó Cortés; y se dirigió a un pequeño camastro encima del cual reposaban su coraza y su morrión, ambos bastante abollados y con evidentes síntomas de estar empezando a oxidarse.

Alvarado, su amigo de la niñez, frunció el ceño tras recibir la reprimenda pero no se amilanó, y volvió a dirigirse a su capitán.

- Hernán, hermano… Moctezuma conserva aún parte de su ascendiente sobre sus súbditos pero aquellos que todavía lo apoyan son precisamente los que no están ahí fuera ahora. Si lo presentas ante la multitud ahora, y sus palabras se enfrentan a las de Cuitláuac, puede que pierda el poco crédito que le queda.

- Si alguien tiene poco crédito en estos momentos somos nosotros, y en parte gracias a ti - le espetó Cortés sin miramientos – Moctezuma subirá a la azotea, les hablará y calmará la situación, al menos de momento. Así conseguiremos dos o tres días… quizás incluso una semana…, hasta que la situación empeore de nuevo… pero entonces estaremos más preparados… y en mejor disposición para buscar una salida. Puede incluso que Moctezuma consiga volver a hacerse dueño de…

Al oír las últimas palabras de su capitán, Alvarado estalló en una sonora carcajada que hizo enrojecer de ira a Cortés y volvió a concentrar la atención de los hombres en la conversación de sus jefes; todos ellos dejaron inmediatamente de mirar por las rendijas.

- ¡Moctezuma no es dueño ni de su propia vida! - gritó Alvarado - ¿Qué crees?... que subirá allá arriba y les tranquilizará como por obra del Espíritu Santo… no, Hernán… no te engañes… Ahora tienen un jefe joven y combativo en el que reflejarse, ¡y no pararan hasta que nos hayan despellejado vivos a todos!

- Pero Moctezuma… - intentó continuar Cortés.

- ¡No hay ni un solo niño ahí fuera que no esté dispuesto a mearse sobre la cara de Moctezuma!

Las caras amenazantes de los dos españoles se encontraban ya a pocos centímetros una de otra pero afortunadamente, en ese momento apareció Sandoval, que llevaba fuertemente cogido por el hombro a un indio de aspecto desaliñado, pero digna expresión. El prisionero apenas podía andar pues sus tobillos estaban aprisionados por dos enormes argollas de hierro unidas por una cadena. Iba descalzo, y por vestimenta solo lucía un pequeño taparrabos y una especie de túnica, hecha de lana que le llegaba por encima de las rodillas, dejando ver unas piernas delgadas y magras completamente ennegrecidas. Moctezuma había observado la última parte de la conversación, y presenciar el conato de enfrentamiento entre sus captores le esbozar una media sonrisa que no se preocupó lo más mínimo en disimular. Cortés se dio cuenta de ello, pero en aquel momento la prioridad era otra.

- Súbelo a la azotea… - ordenó Cortés, que parecía más calmado - Que lo vean bien… y estate seguro de que diga lo que tiene que decir. Nuestras posibilidades dependen de que ese imbécil consiga calmarlos.

- Engañarlos, querrás decir…

- Llámalo como quieras… pero haz lo que tienes que hacer – Cortés, ya estaba utilizando el tono irónico que sabía molestaba a su subordinado – y llevate un par de hombres con rodelas para que lo protejan. Si no consigue serenarlos, retíralo al instante y ponlo a buen recaudo. Moctezuma debe seguir con vida.

- Si no consigue calmarlos… – contestó Alvarado – no tendrá mucho sentido mantenerlo con vida, pues ya estará muerto.

Y Alvarado recogió su rodela, dio media vuelta e hizo ademán al indio de que se moviera en dirección a la escalera.
PD: Las fuentes no se ponen de acuerdo sobre lo que ocurrió allá arriba. Si el Emperador llegó a tomar la palabra, su discurso no tuvo efecto alguno sobre sus guerreros. Según nuestros historiadores, sobre el tejado cayó inmediatamente una lluvía de piedras y flechas, y aunque varios españoles quisieron protegerlo, Moctezuma fue alcanzado, al menos, tres veces. Las heridas le causaron la muerte a los pocos días. Por el contrario, las fuentes índias defienden que fueron los propios castellanos los que dieron muerte al pobre desgraciado.
Un saludo.

22 comentarios:

unjubilado dijo...

La muerte se supone que fué el 1 de julio de 1520. En cuanto a los españoles, hubo desbandada general de Tenochtitlán, en la medianoche del 30 de junio sufriendo numerosas bajas, pasando a la historia con el nombre de La Noche Triste.
Le sucedió su hermano Cuitláhuac,y 80 días después su sobrino Cuauhtémoc, se hizo con el poder, siendo el último soberano azteca.
Actualmente el penacho del emperador Moctezuma se encuentra en el Museo de Etnología de Viena, y está clasificado dentro de la colección del museo: “Tesoros del México Antiguo".
Saludos.

Dianora dijo...

Moctezuma fue el noveno emperador azteca. Gran hombre supersticioso, creyó que Hernán Cortés era el Dios azteca Quetzalcoatl, por lo que le recibió con numerosos presentes. Sin embargo, Cortés, temeroso de que su vida y la de sus hombres dependieran únicamente de la voluntad de un hombre, decide hacerle prisionero y someterlo, aumentando el malestar de los aztecas.
En Junio de 1520, durante la fiesta de Toxcatl, numerosos aztecas fueron asesinados por las ordenes de Pedro de Alvarado. Por este motivo, los actecas deponen a Moctezuma y nombran sucesor a su hermano Cuitlahuac.
Cinco días después, Cortés intenta utilizar a Monctezuma como salvaconducto para poder salir, él y sus tropas, a salvo de la capital.
Y es ese momento el que tan bien nos relatas :-)
Un beso

Dianora dijo...

Por cierto, la imagen que nos muestras hoy es de John Ogilby, publicada en 1671.
Más besos

Marian dijo...

Supongo que se puede especular sobre las intenciones de Cortés.De ser ciertas las afirmaciones del Padre Bernardino de Sahagún,(..."y lo primero que hicieron fue dar garrote a Motecuhzoma y a Itzcuautzin y a otros señores que tenían presos y los echaron muertos fuera del fuerte"), podría pensarse que se utilizó al rehén no como mediador sino para ganar tiempo y salir pitando,mientras se celebraban los funerales y los ánimos estaban confundidos.
Un abrazo

AZUL dijo...

En mi país, cuando eres pequeño escuchas la historia de Moctezuma, como algo grandioso, su leyenda va de boca en boca, más si en tu familia hay indígenas como lo era mi bisabuelo. Y si de historia habría mucho que contar de leyenda, mucho más. Simplemente hojear unas cuantas páginas que hablen sobre el Imperio Azteca, de los primeros gobiernos mexica desde la historia del legendario Huitzilopochtli hasta Tenoch.

Pero sin duda la muerte de Moctezuma es la más mitificada, y llena de misterios, se debate entre la creencia de que fue muerto por los conquistadores y la otra como la cuentas por sus propio guerreros que lo repudiaron por considerar que había traicionado a su pueblo.


Lo cierto es que Moctezuma les temia, no por no poder enfrentarlos, sino porque pensaba que se cumplia la profecia del regreso de Quetzalcóatl.

Entonces Cortés ya tenía un plan, para solucionar los problemas que se presentaban. Y él y sus capitanes hacen una visita a Moctezuma y lo obligan a abandonar el palacio para convivir con ellos en el cuartel. El monarca acepta, pensando, que tal vez con esto, contemporizando con ellos, vencería a sus temibles enemigos; o, más bien, convencido de que la resistencia sería inútil, en vista de las armas sorprendentes que poseían; o bien por que las profecías del retorno de Quetzalcóatl le atemorizaban.

Moctezuma castiga a los culpables del ataque a la Villa de la Vera Cruz. Impide más sublevaciones y pide prudencia y discreción a sus hombres. Luego, Cortés, a fin de asegurar la soberanía española, le pide a Moctezuma que se reconozca como súbdito de España. Moctezuma lo hace y ordena a su pueblo obediencia y sumisión al nuevo monarca. Obviamente muchos se opusieron a ello...la revuelta se acrecienta cuando en Tenochtitlán Pedro Alvarado, interrumpe una ceremonia azteca en el templo de Teocalli. Y tiene que permacener encerrado en el cuartel que tenían en las cercanías para esperar a que Cortés volviera.

Cortés vuelve con su ejercito y con Moctezuma que tiene que convencer a su pueblo que que sólo era huésped de los españoles y no su prisionero.

Su pueblo ya no cree en él...su palabra se la lleva el viento y cae una lluvia de piedras y flechas, Moctezuma (según algunos historiadores) recibe una pedrada y es retirado. Las cosas para ambos Cortés y Moctezuma se complican, ya nadie cree en nadie.

Moctezuma muere dos días luego de esa trifulca, nadie cree que una pedrada pudiera matar a un hombre tan fuerte como él, otros dicen que presentaba estocadas de espada en su cuerpo, y los españoles viendo que no les era útil, lo mataron. Otros más más cuentan que murio de tristeza al verse imposibilitado para defender a su pueblo, para que volvieran a creer en él.

A su muerte su hermano Cuitláhuac tomo su sitio...el "señor de los señores" estaba muerto y había que defender un pueblo, Su hermano se esforzó por expulsar a los españoles, tratando de que regresaran a Veracruz, lo que no pudo alcanzar debido sobre todo a la epidemia de viruelas que afligió a los aztecas y finalmente le causó también a él muerte.

Esta es solo una visión más sobre su muerte...hay un libro que a mi en lo particular me impacto, sobre este tema, además de la leyenda que mi abuelo me conto hace años. "El sol se muere" de Jamake Highwater. Hay muchos más...pero creo que ya me he extendido y abusado de tu espacio...:/ (pero ya se´cual será mi próximo libro a comentar :)-

p.d.Por cierto que aún su penacho esta en el museo de etnográfico de Viena, y se niegan a regresarnoslo, aún estan en charlas desde mayo de este año, cuando se hizo la propuesta,pero hay muchos intereses de por medio. Cosas de la historia.

Un biko y buena semana.

Lunarroja dijo...

Tu narración me ha parecido una auténtica película... al igual que algunos de los comentarios. ¡Y sin tener que ir al videoclub a alquilarla!

Caboblanco dijo...

Hola a todos. No se porqué, pero me imaginaba que este tema iba a suscitar un aluvión de comentarios, así que, como diría Jack el Destripador, “…vamos por partes”.

Jubilado, efectivamente, el penacho se encuentra en Viena. Precisamente esta última semana se ha reabierto la polémica en cuanto a su posible devolución. Se trata de un símbolo muy querido por la mexicanos, así que a mi me gustaría que llegaran a un acuerdo. Por otro lado Cuauhtémoc ha dejado para la historia una de las frases más nombradas cuando una persona se encuentra en dificultades o muy liada. Cuando lo torturaban para saber el paradero de un presunto tesoro, al ver que no hablaba, le empezaron a quemar los pies a él, y a un compañero de fatigas. Cuauhtémoc resistía pero el otro indio empezó a chillar y patalear a lo que su efímero Emperador le respondió: “y tú ¿crees que estoy un lecho de rosas?”.

Hola Dianota. Esa matanza se produjo en efecto. Lo que no está tan claro son las circunstancias que la rodearon. Cuando Cortés regresó y pidió explicaciones a Alvarado, este se defendió alegando que los aztecas se mostraron amenazantes en la celebración religiosa pero algunos soldados comentaron en privado que su intención era hacerse con las hermosísimas joyas que se habían puesto para tal fiesta. Posiblemente, la verdad está en el término medio: Alvarado se habría puesto nervioso al ver a miles de indios, semi en trance, coreando cánticos religiosos como poseídos, mientras que el se había quedado con muy pocos hombres y en una muy difícil posición. Y posiblemente también optó, una vez consumado la matanza, por desplumar los bolsillos de los muertos. Cortés le despojó del mando, designando segundo a Gonzalo de Sandoval, que tenía bastante más mano izquierda. Pero no lo castigó, posiblemente porque su amistad databa de su niñez.

Marian, como bien indicas, posiblemente solo intentaba ganar tiempo, o utilizarle como “escudo humano”. Pero es difícil saber si la muerte es culpa de los españoles o no. Cortés parece capaz de ello, porque tenía rachas en las que era taimado y maquiavélico pero, por eso mismo, ¿para que les valía un Moctezuma muerto?... Quien sabe… En cuanto a la versión que nos das, existe, pero Bernal Díaz del castillo, soldado de Cortés y cronista a posteriori de los hechos, indica que murió a consecuencia de tres pedradas y Bernal pone literalmente a parir a Cortés en diversos parajes de su Historia... ¿Por qué salvarle el trasero con este tema entonces…? En cuanto a los funerales, el tema tampoco está claro. Para muchos autores fue secretamente entregado a una delegación azteca y enterrado sin honores por el sumo sacerdote Azteca, el TLATOANI.

Hola Azul… con semejante tino, es imposible excederse. ¿Sabes cual fue la clave en el cambio de comportamiento y ánimo de los aztecas? Como sabrás, en el mundo azteca predominaba la superstición; el 14 de febrero acabó el año 1-caña, considerado nefasto, y empezó el 1-cuchillo de pedernal, mucho más beligerante y propicio para ellos. Con Moctezuma cautivo y a ser éste el principal intermediario religioso con el más allá, era improbable que pudiera honrar a los Dioses como es debido. A partir de ese momento su figura perdió importancia y los aztecas asistieron a su caída sin considerarle ya como el conductor de su pueblo.

Por otro lado, es bastante difícil explicar la derrota azteca y caer en la tentación de explicarla en base a la utilización de armas de fuego, o la viruela es, a mi modesto entender, simplificar un pelín las cosas. El caso es que, el mundo azteca como civilización estaba a borde del colapso ya antes de la llegada de los españoles. Por otro lado, los conquistadores representaban la pujanza y la confianza que a los azteca les faltaba. A nosotros nos llegaría nuestro San Martín, doscientos años más tarde, a manos de las pujantes Inglaterra y Francia. No me extenderé pero de no ser nosotros, otros hubieran hecho lo mismo, quizás mejor o quizás peor… en fin: miremos al futuro y agarremos este toro por los cuernos para ser de una vez, hermanos.

Ah… la figura de Moctezuma es respetada en México pero más bien - creo – como sujeto de estudio y digno de respeto, por su terrible fin, pero la figura de Cuauhtémoc es la que gana por goleada en el corazón de los mexicanos. De hecho, muchos niños se llaman todavía, así.

Gracias a todos.

El Navegante dijo...

Excelente narración y mejor ambientación de lo que ha sido una época crucial aquí, del otro lado del océano.
Los apspectos morales , costumbristas y personales de cada personaje , permiten casi estar allí, en medio de los acontecimientos que se sucedían sin márgen a los errores.
Qué habrá pasado por las mentes de los nativos y por las de los conquistadores, cuando en un inmenso teritorio comenzaron a desplazarse estos últimos, sin dejar de recorrer un sólo rincón del Nuevo Continente.
Parece mentira, que Machu Pichu haya sido una expcepción.
Cómo habrán vivido estas nuevas experiencias unos y otros, tal vez jamás preparados para enfrentarse con esa tremenda realidad que debieron enfrentar.
Vale la pena profundizar esta etapa de la historia, inquietante como el descubrimiento de América en sí mismo.
Gracias por estimular estas inquietudes CABOBLANCO, sin dudas no sólo la poesía permite conmover nuestro mundo interior.
Un abrazo

leodegundia dijo...

Ayer no pude terminar de leer y cuando entro hoy para poder terminar veo que la tertulia estuvo tan animada que ya no queda nada por decir.
Te felicito por tu forma de enfocar los temas y la visión tan amplia que les das.
Un abrazo

almena dijo...

diossss la de cosas que ignoro!!!
excelente, caboblanco. Excelente, comentaristas.
ay! que soy una nimia y ávida "succionadora" de vuestros conocimientos.

besos!

Turulato dijo...

Una vez más tus palabras confirman mi creencia de que los pueblos se hunden en la Historia más por sus divisiones internas y la poca categoría de sus gobernantes que por la pérdida de su potencial.

Amor dijo...

Alabo tu sabiduría en lo que respecta al término medio. A menudo no es difícil conciliar los intereses más personales con los que atañen a los más próximos, pero el amor verdadero está en respetar los deseos más personales del otro, por mucho que sea tu marido, mujer hijo, hermano o lo que sea. Gracias y un abrazo.

Hannah dijo...

Salvo agradecer al autor del post y a tod@s los comentaristas, ninguna otra cosa me queda que hacer... Bueno, sí: expresaros también mi admiración.

Un abrazo cálido para tod@s

Hannah

José Sans dijo...

Hola caboblanco:
Despues de ese maravilloso relato y todos los comentarios que han segudo, dignos de tan buen articulista solo puedo decir dos palabras im presionante.
Felicidades.
Pobre Moctezuma, su destino fue muy trágico.
Saludos
José

Consumidor irritado dijo...

Como siempre un interesante relato.

Trini dijo...

Estupendo Post Caboblanco. Es uno de los que más he disfrutado leyendo en tu espacio.

Un abrazo

Caboblanco dijo...

Bueno, el post ha ido ganando en consistencia gracias al interés que habéis mostrado así que no queda mucho por decir. Moctezuma no fue un mal gobernante; tampoco bueno, posiblemente. Yo creo que el calificativo que le hace justicia es el de resignado. Hizo lo que debía hacer: envió espías, capturó prisioneros, intentó comprar a los españoles, luego traicionarlos y, si le hubieran dejado, les habría estado esperando en el campo de batalla; pero era muy supersticioso y todo en él tenía un cariz negativo que impregnaba todas sus decisiones. Su mayor error, no obstante, fue no valorar las verdaderas intenciones de Cortés, por cuanto pensaba que aquellos que en un principio había tomado por dioses, cogerían un buen puñado de oro y se irían por donde habían venido. Si hubiera valorado correctamente las verdaderas intenciones de los castellanos quizás habría podido concentrar sus fuerzas en un único y decisivo golpe, al principio, cuando los españoles eran más débiles.

Pero aún así, solo habría retrasado lo inevitable…

nina dijo...

Dicho todo lo que tenía que decirse de MotecuhzomaII,si me lo permite su dueño y a las personas que les guste la novela histórica os recomiendo por segunda vez el libro de LASZLO PASSUTH titulado EL DIOS DE LA LLUVIA LLORA SOSBRE MEJICO, se presentaba en dos tomos.

Corazón... dijo...

rfirHola Cabo blanco :)

Gracias por traer hasta nosotros este pasaje de la historia mexicana.
... Y desde esa noche del 30 de junio de 1520, para la historia mexicana ha quedado la imagen de Hernán Cortés llorando al pie de un ahuehuete su derrota "el árbol de la noche triste".

No queda nada más que agregar que un GRACIAS a ti Cabo blanco y los comentaristas por este gran post :)
Saludos desde México.

;o)

Elen dijo...

Hola!
Disfruto leyéndote. A veces sólo paso y leo sin comentarte, creo que me estoy aficionando a la novela histórica.....por tu culpa, jajaja.

Besos.
Tu lectora ocasional.

melytta dijo...

Yo también vengo por aquí porque me gusta mucho lo que leo, como está escrito y descrito.
Besotes.

Anónimo dijo...

Yo soy de tierras australes y he visto un documental en el cable, en el cual decían que los mayas habían dejado avanzar a Hernán Cortés, pensando que era el dios blanco que regresaba.Yo me pregunté ¿mayas? y ¿los aztecas?
Con todo lo que he leído en el portal, me siento más segura. Gracias por el aporte. ¿Qué hacer contra esas producciones fraudulentas e ignorantes?Saludos