lunes, 1 de mayo de 2006

Celtas: La cultura sin pueblo

Imagen de un Druida celta, "pelín" cristianizado quizá...

Una leyenda apócrifa cuenta que, al comienzo de uno de esos exámenes de historia que teníamos cuando éramos pequeños de tamaño pero grandes de alma, ocurrió lo siguiente. El profesor acababa de “elegir” la pregunta encargada de mandar a una cuarta parte de su clase directa a las famosas recuperaciones: El Imperio romano; Uno de los alumnos damnificados por la elección del docente, se había estudiado justo la otra posibilidad, los celtas y, ni corto ni perezoso, escribió nombre, número y fecha en el encabezamiento del folio, para continuar “… los romanos eran amigos de los celtas. Los celtas bla, bla, bla…” Independientemente de la veracidad del hecho – demasiado manido para ser cierto – la verdad es que en el examen nunca caían los celtas; Un servidor ha cateado a propósito de fenicios, griegos, iberos y romanos pero de aquellos exuberantes guerreros de pelo rubio y escasa vestimenta apenas si se veía nada en los libros de historia. Casi me atrevo a asegurar, con sorna, que mi primer contacto con ellos se produjo en un estanco, por medio de la ilustración de una cajetilla… ¿Por qué?

Pues porque el mundo celta, en cierto modo, jamás fue capaz de organizarse políticamente y, por eso, según un criterio meramente “técnico” ni nos ha dejado instituciones, ni una lengua común, ni grandes logros militares, ni ¿nada?... Rotundamente no: el pueblo celta nos ha legado su espíritu… y eso es mucho... sobre todo, en estos tiempos en que las propias convicciones parece que son lo que menos cuenta. Los celtas labraron su terrorífico destino en el momento en que decidieron no dejar de ser ellos mismos, ignorar todos los intentos que, desde el exterior, los invitaban a convertirse en lo que no deseaban ser y, sobre todo, cuando antepusieron sus ideales a sus propias vidas. Y así les fue... Este pueblo de ignotos guerreros, de maravillosos orfebres y atrevidos jinetes sucumbió lentamente, tan de poco en poco, que casi pareció que nunca habían estado aquí. Y comoquiera que no utilizaban el papel, ni tenían interés en que se les conociera siglos más tarde, tenemos que confiar en lo que de ellos contaban aquellos con quienes se enfrentaron, lo que no constituye por cierto la mejor manera de acercarse a nadie.

En cualquier caso, sabemos que estuvieron por estos lares. Como el resto de Europa, España y el resto de la península ibérica también serán lugar de asentamiento de los pueblos celtas, merced a varias oleadas procedentes del centro de Europa que, quizás desde el siglo IX a.C, llegaron a desparramarse por todo el norte y las dos mesetas. Solo el sur y la zona más mediterránea – ocupada por los íberos - estará aparentemente al margen de esta cultura. Además, algunos de ellos optaron por mezclarse o fusionarse con algunos pueblos autóctonos – quizá no necesariamente íberos – surgiendo de esa unión una nueva cultura diferenciada llamada celtíbera, destinada a escribir las páginas más hermosas y desconcertantes en las murallas de una pequeña ciudad llamada Numancia. Y, durante todo el tiempo que estuvieron entre nosotros, siendo nosotros, no dejaron de hacer todo aquello en lo que eran maestros: forjar bellísimas armas con las que defenderse de sus enemigos, enterrar magníficos collares y joyas en extrañísimos ritos funerarios, honrar a la tierra, a los animales y a los bosques, como se honra a una madre a la que se tiene la certeza de deberle todo.

Mientras tanto, incapaces de organizar absolutamente nada parecido a una nación, fueron utilizados sin solución de continuidad. Primero por los Cartagineses que primero los conquistaron y luego los convencieron para que formaran la mejor infantería de sus ejércitos, aquellos que estaban destinados a dar el golpe mortal a la República romana y que fueron incapaces de hacerlo, quizá víctimas de su propio éxito. Más tarde, hicieron de terribles mercenarios para los Romanos, primero contra sus antiguos dueños y después, por toda Europa, en ocasiones incluso contra sus hermanos de sangre. Y luchando ferozmente, con inusitada violencia y valor sin tino, se les fueron los días, perdiendo las tierras que acogían a sus Dioses, incrédulos ante la media sonrisa esbozada por los romanos, concientes de que habían triunfado al empeñarse en mantenerlos separados.

Su final fue lento e imperceptible. Simplemente dejaron de estar y punto. En Hispania fueron víctimas de la superior potencia demográfica romana y el mestizaje, primero, y de las sucesivas invasiones de los pueblos germanos, después. En el resto de Europa, duraron aún menos y se refugiaron en las Islas Británicas e Irlanda, junto a sus últimos árboles, aquellos que durante la rebelión de Boadicea cortaron y echaron abajo los romanos en la Isla de Mona, tras asesinar a los druidas y destrozar los altares en los que cientos de compañeros legionarios habían exhalado su último aliento. A partir de ese momento, sin la guía de sus referentes espirituales, solo quedaba esperar el final del que, posiblemente, fue el más desconcertante de los pueblos de la antigüedad.

Y hoy… ¿tendría algún futuro este pueblo de luchadores contra la fatalidad? ¿Seríamos capaces de hacer lo que hacían ellos?... ¿convertir nuestros sueños en la propia vida?

Muchos otros pueblos se establecieron por aquí, y LEODEGUNDIA conoce bien a alguno de ellos.

Un saludo...

23 comentarios:

Leodegundia dijo...

Diodoro dice de ellos: “Las espadas que llevan son de doble filo y forjadas con excelente hierro y también tienen puñales de un palmo de longitud que usan en la lucha cuerpo a cuerpo. Y siguen una costumbre peculiar cuando fabrican sus armas defensivas, porque entierran placas de hierro en el suelo y las dejan allí hasta que con el paso del tiempo la herrumbre se ha comido lo que es débil en el hierro y sólo queda lo más inflexible, y de esto hacen entonces espadas excelentes y demás objetos propios de la guerra. El arma que se ha hecho de la manera descrita corta cualquier cosa que se le ponga delante, pues ningún escudo, casco o hueso puede soportar un golpe descargado con ella debido a la calidad excepcional del hierro.

Y dice también: Pese a ser cuidadosos y limpios en su manera de vivir, siguen una costumbre que es grosera y tiene rasgos de gran suciedad, porque constantemente usan orina para bañar el cuerpo y se lavan los dientes con ella, pensando que en esta costumbre se constituye el cuidado y la curación del cuerpo.

A Estrabón le caían bastante mal, dice de ellos: “....les trae sin cuidado vivir de manera racional y sólo les importa satisfacer sus necesidades físicas y sus instintos bestiales....a menos que alguien piense que el vivir de manera racional importa a unos hombres que se bañan en orina...”
Un abrazo

Anazia dijo...

Si de algo tengo la certeza es de que los celtas es una cultura esencial para Europa, aunque no la conozcamos, aunque sea esa gran desconocida, pero sin su espíritu, no seríamos como somos.

Yo vivo por la parte en la que no tocaron tierra, por la parte en el que el Sol ilumina la mayoría de los días del año...

Bueno, ya sabes lo que me gusta esta cultura, y lo poco que sé comunicar.

A ver si encuentro algo más sobre druidas y druidesas y si te apetece, te hablo.

Marian dijo...

Tienes razón, el grabado es una cristianización de esta cultura, eminentemente pagana, en contacto con la Naturaleza y objeto de fascinación por el grado de conocimiento que de su observación trasmitieron. Puede decirse que su filosofía de vida, sus estructuras sociales, sus asentamientos, eran "originales" frente al mundo entonces civilizado.Y me gustaría destacar que sin ser un matriarcado, el rol que desempeñaban las mujeres en la sociedad causó asombro entre los historiadores , escritores romanos y griegos contemporáneos.No me refiero exclusivamente a su arrojo y destreza como combatientes. De ellas dijo Julio Cesar:
"Una hembra celta iracunda es una fuerza peligrosa a la que hay que temer, ya que no es raro que luchen a la par que sus hombres, y a veces mejor que ellos".
Me refiero a que participaban de forma activa en todos los estamentos: familia, clan y tribu. Gozaban de libertad e independencia,todo un privilegio que las distanciaba del papel de sus contemporáneas y del rol que la tradición asignó a la mujer hasta nuestros días.
Un abrazo

Caboblanco dijo...

Hola Leo. Sus armas estaban pensadas para golpear de "tajo" y por eso, para aprovecharse de su notable altura y terrible fuerza, construían espadas grandes y pesadas que no tenían problemas para destrozar un escudo. Y lo de bañarse en orina no era tan "raro". Los orines cartageneros eran muy demandados en la época para lavarse los dientes y como enjuague bucal... ¡Puargggg!

Anazia, cuidado por donde vives que hay presencia celta demostrada en la mayoría de la provincia onubense :-)

Hola Marian, efectivamente su sociedad tenían un componente matriarcal muy importante y, aunque no se puede hablar a mi entender de matriarcado estricto, la posición de la féminas estaba muy afianzada tanto en la paz como en la guerra. En el asedio de Gergovia las mujeres lanzaban piedras y venablos a los legionarios que intentaban ascender por el muro, y ellas mismas ordenaban la defensa que entendían más conveniente en cada momento. Una Boadicea en el Imperio Romano hubiera sido impensable, no por el poder, que mujeres hubo en ROMA tanto o más poderosas, sino por enseñarlo tan a las claras.

Un abrazo.

José Sans dijo...

Hola Caboblanco:
Como siempre un artículo muy bien documentado, felicidades.
Siento reconocer mi incultura histórica que me impiden ofrecer cualquier dato más.
Realmente es extraño esa falta de nación propia, seguro que los catalanes no descendemos de ellos, pues siempre lo estamos reivindicando.
Un abrazo
José

almena dijo...

mmm me fascina este pueblo, no puedo remediarlo.
Los "keltoi" que le llamaban los romanos.
Leo mucho sobre ellos, así que copiaré como aportación unas "minucias" sobre sus costumbres más cotidianas:

Eran entusiastas degustadores de los placeres de la buena mesa.

El vino era la bebida de las clases más altas pero el pueblo tomaba corma, que era cerveza de trigo mezclada con miel, muy utilizada en los banquetes, los cuales eran muy frecuentes en tiempos de paz.

En estos festines los bardos tocaban sus liras y cantaban canciones sobre trágicos amores y héroes muertos en combate.

Para comer utilizaban los dedos y ocasionalmente se acompañaban de un puñal para los trozos de carne difíciles de cortar.

Su comida típica incluía cerdo cocido, buey, vaca y jabalí, todo ello acompañado con miel, queso, mantequilla y, por supuesto, corma (cerveza) y un buen vino.


También eran muy aficionados a un juego de mesa llamado fidchell, parecido al ajedrez, aunque se jugaba con estacas.

Admiraban la artesanía experta y las hazañas intelectuales (sobre todo cuando se exhibía una prodigiosa memoria).

En fin, de nuevo enhorabuena al mejor tándem historiador de la blogosfera.
Leodegundia-Caboblanco

Un beso!

nina dijo...

El 22 de febrero de 2006, publiqué un artículo, creo que bastante completo, sobre los druidas en todos los sentidos, con notas muy interesantes de los comentaristas que lo completaron.Caboblanco en este post describe con su manera magistral, la poquita historia que disponemos de los celtas.
Entonces yo he pensado que no voy a añadir nada más, pero si recomendar a mayores, pequeños y abueletes la colección de TBO-cuento de Axteris, porque de una forma amena nos describe la vida y costumbres de celta y romanos.Chiao Nina

Raúl dijo...

"Y, durante todo el tiempo que estuvieron entre nosotros, siendo nosotros..."

Esas mismas palabras podrían aplicarse a los europeos y africanos que vinieron a américa.

La verdad no conozco mucho de los pueblos celtas. Pero sin duda, aquí en América también hay mucho de ellos...

Muy interesante tu post de hoy. Gracias!

Rustav Klimt dijo...

Soy del Pirineo Aragones y de pequeño me preguntaba el motivo de la aparicion en antiguas iglesia de mi zona del auburu de los vascos.Un dia me entere que era un simbolo solar celta apropiado por la iglesia para ganar adeptos(algo asi como el marketing)
La curiosidad me llevo a conocer mas sobre ellos e incluso me llevaron a los restos de uno de sus poblados a 10 Km de mi casa.
Conocia mas de los incas que de mis "vecinos" lo celtas

Caboblanco dijo...

Bueno José, Ortega y Gasset decía que "... las aspiraciones y demandas catalanas no se pueden solucionar, solo se pueden conllevar". Si lo decía Ortega, que era una eminencia... Pero bueno, como al final la política la acaban ejecutando los ciudadanos de a pie, espero que se imponga la buena voluntad de unos y de otros.

Almena, buenos apuntes. Solo una pequeñísima puntualización que no corrección; el término "Keltoi" es griego, no romano pero comoquiera que los romanos utilizaban la lengua de Pericles cuando querían ponerse finos, tu afirmación es acertada.

Pues sí, Nina, los tebeos de Asterix son una buena forma de acercarse, desde la perspectiva de un chaval a los mundo celta y romano. Pero no conviene tomárselos demasiado en serio :-)

Hola Raul. Tengo pensado un post sobre un tema interesantísimo de la conquista y posterior perdida de los territorios americanos... Españas de ultramar, que no colonias. Lo digo porque tenemos una ministro que se ha permitido el lujo de defender que no se estudie ese pedazo de historia que involucró primero a españoles, luego a índios y más tarde a los hijos de ambos. Lo dicho, aquí pedimos perdón hasta por respirar...

Rustav, la Iglesia católica es maestra de apropiarse de símbolos y creencias autóctonas si de lo que se trata de de arraigar en unas tierras o ganar adeptos. En España poblados celtas sobran y curiosamente, hay más y mejor conservados que de sus vecinos íberos.

AZUL dijo...

Entre Leo y tu, se hace un verdadero placer, recorrer los caminos de la historia...

Un bikiño. :)

unjubilado dijo...

He tratado de buscar información para aportar algo nuevo, pero me encuentro que está dicho casi todo y las referencias están muy deslavazadas, así que esta vez aprovecho para fumarme un Celtas corto mientras te leo y sigo buscando.
Saludos.

Dianora dijo...

Llego tarde y ya todo está dicho por estos lares. Así que sólo me queda dejarte un beso y un abrazo.

muralla dijo...

Hago como Dianora y dejo un fuerte abrazo, pero no puedo dejar de añadir que hace dos veranos asistí a una serie de conferencias sobre historia en las que un grupo de historiadores dudaban, pero que muy mucho, de la verdadera existencia de los celtas.
Bicos

C@rpe Diem dijo...

Un saludo Caboblanco;) gracias por estos posts

Consumidor irritado dijo...

Tan interesante como siempre.

incondicional dijo...

Y yo a mi bola, con la parte que me toca ;-)

Los Astures: siempre rebeldes.

Así se denominaba el pueblo celta que dio nombre a la región de Asturias, quienes junto a los cantabros, los galaicos y los vaceos se rebelaron contra los romanos en una guerra -que duró desde el 29 al 19 a. C.- en la que tuvo que intervenir el propio emperador Octavio Augusto. Del campamento Asturica Augustas (Astorga) salíeron sus legiones y sus mejores generales, Lucio Emiliano, Cayo Furnio, Carisio. En el 19 a. C. el célebre Agripa, finalmente, logró imponerse aunque el espíritu de libertad estuvo siempre latente. Por ejemplo, cuando se sublevaron contra Nerón en el 54 de nuestra era. Por esa época se cristianizó el pueblo.

Luego de la invasión musulmana a la península ibérica en el 711, los Astures, acaudillados por el noble Pelayo, fueron los que iniciaron los 800 años de reconquista en el 718, y derrotaron a los árabes en el norte de Aseura - Covadonga en el 722. Pelayo fue proclamado rey, pero su estirpe se extinge pronto –con la muerte de su hijo Fáfila- y ocupa el trono Alfonso I (739-757). Un descendiente, Alfonso III, trasladó la capital de Oviedo a León, dando origen al Reino de León, que posteriormente formó parte de Castilla y luego de España.

Datos copiados de aquí, al César....

http://www.almargen.com.ar/sitio/seccion/historia/celtas3/index.html

Turulato dijo...

"Keltoi" designa en griego a cualquier población homogénea y extraña a la Hélade.
Es muy probable, y estoy convencido, que de dicha palabra provenga el sustantivo "celta", pero no fueron los únicos a los que los griegos calificaron como "keltoi".

En cuanto a su expansión por la Península Ibérica, matizo la expuesta en el artículo, pues si ocuparon el norte marítimo pero no el pirenaico, habitado por los Vascones (actual Navarra y oeste aragonés), Ilergetes (centro y este de Aragón, y oeste leridano),Lacetanos (Lérida, parte de Barcelona y Tarragona), Ausetanos e Indigetes (Gerona).
Y se expandieron por todo el actual Potugal, a excepción del área habitada por los Turdulos, pueblo ibero lindante con el sur del Duero.

Lo anterior, tratándose de época protohistórica, hay que tomarlo con la natural reserva.

En cuanto "lábaro" (cántabro), conocido como "laburu" en vascuence, que cita como "auburu" nuestro contertulio Rustav, es un símbolo cántabro primitivo, que tuvo gran difusión.

La gran atracción celta, que va a terminar originando pueblos celtíberos, es muy probablemente las salinas del valle del Ebro. La sal, la gran riqueza..
Un abrazo y disculpa la tardanza

Carlos dijo...

Me gusta mucho conocer de estas civilizaciones que hubo, quizá no tuvieron un extenso poderío pero como dijiste al final convertir nuestros sueños en la propia vida creo que deja una huella mucho mayor.

saludos!

Trini dijo...

Es cierto lo que dices sobre la poca documentación sobre los Celtas, pero siempre hemos sabido de ellos, aunque fuera someramente.
Encantada de haber paseado por aquí y conocer más de ellos.

Un abrazo

Zuriñe Vázquez dijo...

Siempre me ha atraido enormemente este pueblo y su "poca" historia. Tal vez por ser del norte y de raices gallegas, me gusta decir que procedo de los celtas, porque me parecen anárquicos y buscadores de su propia libertad. Gitanos nómadas que no se atan a ley ni rey. Estupendo y entretenido texto como siempre. De una celta

Caboblanco dijo...

Hola a todos. Efectivamente, una cosa son los pueblos celtas y otra la influencia celta en otros pueblos. Y los estudiosos no se ponen muy de acuerdo en cuanto a la península se refiere. Yo, como opinar es gratis, creo que son pueblos celtas aquellos en lo que se muestra su influencia en mayor o menor grado. Aunque bien pensado, eso nos llevaría a crear Celtas de primera y Celtas de segunda, algo políticamente incorrecto? :-)

Incondicional, sigue a tu bola todo lo que quieras.

Medraina dijo...

Caboblanco, seguramente conozcas el sitio¡, por si acaso.... www.celtiberia.net.

Salud,