lunes, 28 de marzo de 2005

Preguntas frecuentes sobre las legiones romanas

¿Cuántas legiones había en Roma?

Pues depende de la época. Tras la batalla de Actium, que supuso la victoria definitiva de Octavio Augusto sobre Marco Antonio y los republicanos, el sobrino de César se encontró con que tenía 60 legiones, una cantidad a todas luces desproporcionada. El primer emperador de Roma se apresuró a redimensionar su ejército y, entre desmovilizaciones de veteranos y fusiones de unas unidades con otras, se quedó con 28 legiones operativas. Durante los reinados de emperadores posteriores el número fluctuó algo al alza hasta que, bajo Séptimo Severo (193 – 211 D.C.) se alcanzó el número de 33.
¿Cuántos hombres se encuadraban en una legión?

Nominalmente, una legión la constituían unos 6.350 hombres, agrupados en 120 manípulos, que a su vez se reunían en 60 centurias, agrupadas estas en 10 cohortes, la primera de las cuales era doble. Sin embargo, el número total de efectivos disponibles siempre era menor, a causa de las bajas no repuestas y los traslados de base de parte de los efectivos, a causa de necesidades bélicas. Todo esto, unido a que parte del personal estaba calificado como no combatiente (asistentes, herreros, personal administrativo…), hacía que el número de soldados realmente disponibles siempre era menor del oficialmente declarado. Por ejemplo, la legión VII Gemina, estacionada en León, solía tener 1.200 hombres desplazados en la Bética (la actual Andalucía), para repeler las incursiones de los pueblos del norte de África; además, parte de sus efectivos estaban permanentemente destinados en la frontera del Danubio, en una especie de comisión de servicios. Esto hacía que, por ejemplo, tuviera dificultades, hasta para efectuar el cobro de los impuestos en los territorios del norte de hispania, como nos lo atestigua la trascripción de una carta del 66 D.C.
¿Por qué los legionarios llevaban la espada a la derecha?

Parece un anacronismo que los legionarios, que en su mayoría serían diestros, llevaran la espada al lado derecho de su cuerpo. Sin embargo, como casi todo, tiene una explicación lógica. Para un legionario romano no era primordial desenvainar rápido, ya que su forma de combatir no era la de un espadachín del siglo XVII. Si hubieran desenvainado desde el lado izquierdo, el gigantesco escudo les hubiera dado algún quebradero de cabeza para alzar la espada, por no hablar de las lesiones que eso causaría en una formación cerrada. Sin embargo, los centuriones que, por lo general, no estaban dentro de las macizas formaciones legionarias, sí llevaban la espada suspendida del lado izquierdo.
¿La túnica legionaria era roja?

Sinceramente, no tenemos ni idea del color predominante en la vestimenta de los legionarios. Pero lo que si sabemos es que el rojo, era uno de los colores más difíciles de obtener en el mundo antiguo por lo que, teñir de rojo un ejército entero hubiera resultado, como mínimo, caro. Es mucho más probable que el color de las túnicas legionarias fuera el de la lana sin teñir, es decir, blanco grisáceo. El rojo quedaría reservado, quizás, para centuriones y mandos.
¿Qué cobraba un legionario?

225 denarios de la época al año, si estamos hablando del soldado raso, claro. A partir de ahí los salarios se multiplicaban en función del rango del perceptor hasta llegar al Primipilus de la legión, que se alicataba el riñón con la friolera de 37.500 denarios anuales. Como referencia, un congio de aceite, que representaba algo más de 3 litros, costaba un as y medio, es decir, 0,15 denarios.
¿Había destinos “malos”?

Por supuesto. No era lo mismo servir en un tranquilo puesto aduanero en la frontera Siria, por ejemplo, que tener que chupar guardias en uno de los fortaleza adelantada del muro de Adriano, en Britannia. Parece que destinos como España, Oriente próximo o Egipto eran considerados peritas en dulce por los nuevos reclutas. A estos les seguían en dificultad las guarniciones de Germanía y la frontera del Danubio, sobre todo a causa del frio reinante en esas latitudes... y los germanos del otro lado del río, claro. La palma de la mala suerte se la llevaba ser destinado a Britannia que, si hacemos caso de las transcripciones que se han conservado, de cartas de legionarios destinados allí, debía ser algo parecido a patrullar en el Triángulo Suní, en Iraq.
¿Podía casarse un legionario?

No. El matrimonio estaba prohibido. Cosa diferente es que se hiciera la vista gorda una vez que el soldado ya estaba enrolado en la unidad. Esta complacencia dio lugar a que, en el exterior de la fortaleza, aparecieran un sinfín de casas que albergaban a las mujeres y a los hijos de los soldados. Séptimo Severo, alrededor del 193 D.C, inventó el “pase pernocta” ya que dio permiso a los legionarios para que pudieran dormir con sus parejas de hecho en el exterior del campamento. Más tarde, les permitió formalizar legalmente esas uniones de hecho.

4 comentarios:

Turulato dijo...

¡Qué lenguaje tan profesional!. Ní que lo hubiese escrito yo..
Lo de "alicatar el riñón" me entusisma. ¿Cree que hay mucha diferencia con los tiempos que corren o la historia se repite?.

Caboblanco dijo...

En esta vida, alguien en listo en función de que hay un tonto, se es alto porque existen los bajos, y el rico está tan contento de serlo porque debajo están los pobres. No hay mayor verdad que la de que los hombres nacemos iguales pero inmediatamente empezamos a dejar de serlo. Supongo que esas enormes diferencias de soldada se mantienen, más o menos igual, en nuestra época, y en todo los ámbitos. Pero, por lo que conozco del ejército español, que no es poco, no creo que en este pais nadie se haga rico si ha escogido la carrera de las armas.

Un Saludo

victor poderoso dijo...

q legion estaba en la zona de gerona...mas concretamente en un pueblo llamado blanes...gracias

Jesus LopezSEO dijo...

Muy buen post. Solo una pequeña corrección. Una Legión no tenía 60 centurias, si no 59. Ya que la primera centuria de la primera cohorte tenía el doble de efectivos. Estaba comandada por el primus pilus y sus filas estaba el aqulifero, que era el que llevaba el águila de la legion. Un puesto muy importante y de mucha responsabilidad. Era el encargado de custodiar el tesoro de la Legión por ejemplo. Un saludo!