miércoles, 16 de enero de 2008

Mokra, 1 de septiembre de 1939

Caballería polaca en la 2º Guerra Mundial

El hombre y el caballo siempre han estado íntimamente ligados. En cierto sentido, nuestro crecimiento como civilización ha ido ligado al uso de este noble – aunque algo asustadizo – animal en labores agrícolas, mecánicas o de pastoreo; con el caballo hemos cazado, hemos sembrado, hemos recolectado, molido, viajado y, como no podía ser de otro modo, nos hemos zurrado a base de bien. El caballo rápidamente se configuró como un acompañante insustituible para el guerrero, al que permitió cubrir grandes distancias en poco tiempo, cargar con inusitada potencia y perseguir a los huídos y fugitivos para entregarse al noble arte del desmembramiento. Además, el caballo aporta un plus de rancio abolengo que vino muy bien a señores y terratenientes para seguir distinguiéndose del aquel que nada tiene, hasta el punto de que seguimos usando la palabra “caballero” etimológicamente, “aquel que cabalga” – para designar a la persona que se comporta de acuerdo a determinados estándares de conducta. Lamentablemente, la invención y el uso masivo de la máquina de vapor supuso su desplazamiento de las labores productivas y afortundamente, la invención del carro de combate y la ametralladora, su desaparición total del escenario bélico. Hoy, tan solo se hace presente el “caballo” en determinados acontecimientos deportivos y, de forma mucho más lamentable, en ciertos barrios marginales de nuestra ciudades, y no precisamente para montarlo.

Cuando, en septiembre de 1936, la Alemania Nazi atacó Polonia, en el orden de batalla de ésta aún se alistaban 8 brigadas de caballería. A esas alturas del siglo XX, el caballo había sido desplazado de primera línea pero aún se utilizaba como animal de tiro y como enlace, y determinadas naciones “menos pudientes” lo utilizaban como fuerza de choque pura... como Polonia. El 1 de septiembre de 1939 la brigada de caballería Pomorska salió al paso del avance de la 20º División de infantería motorizada alemana a lo largo del rio Brda y la región de Mokra y su empuje fue tal, que el comandante alemán tuvo que comunicar por radio que se retiraba “¡ante el empuje y la intensa presión de la caballería!”. Los polacos, a los que, a la vista de los años se podría juzgar como valientes en grado sumo, casi rozando la inscosciencia, destacaron a parte de la brigada a una labor de reconocimiento tras las líneas enemigas... Dos escuadrones de jinetes salieron de la espesura y, al galope, sorprendieron al descubierto a un batallón de infantería alemán, cargando al sable contra la atónita unidad que apenas podía dar crédito a lo que estaba viendo. Al final, llegaron unos autoametralladores alemanes, una especie de mini – carro de combate que, a tiro limpio y protegidos por varios centímetros de acero, dispersaron a los jinetes.

A pesar de la aparición de los carros, la mayoría de los polacos no cejó en su empeño e intentaron montar una defensa sólida aprovechando el paso de una vía de ferrocarril que transitaba por un terraplén, mientras algunos seguían cargando contra las fuerzas alemanas... ¡lanza en ristre!. Murieron veinte soldados, 3 suboficiales y el comandante de la unidad. Al día siguiente, llegaron al lugar corresponsales de prensa italianos y se les dijo que la unidad “había cargado contra los carros a pecho descubierto” documentándose situaciones parecidas en todo el frente occidental. Esta historia se magnificó gracias a varias cartas en las que soldados alemanes contaban a sus familias el singular enfrentamiento y, gracias a la propaganda interesada, se convirtió en uno de los mitos más conocidos de la 2ª Guerra Mundial.

No sabemos a cierta hasta que punto el caballo atacó al tanque, el tanque al caballo o solo pasaban por allí... pero sí que puede asegurarse que, salvo alguna intervención de las caballerías italiana y cosaca, fue la última aparición del caballo, al menos, en el escenario bélico europeo.

A ver cuando conseguimos salirnos nosotros.

CLAVES PARA ENTENDER LA BATALLA DE MOKRA

1) Además de la caballería, participaron unidades de infantería e ingenieros. La mayoría de los efectivos combatieron a pie o usaron sus caballos como parapeto por lo que podemos asumir que el enfrentamiento se ha magnificado.

2) Sí es bastante asumible que se pudieran producir enfrentamientos puntuales ya que, en los tiempos en que las relaciones entre Polonia y Alemania eran mejores, se producían intercambios de oficiales que presenciaban los ejercicios de las fuerzas motorizadas alemanas. A consecuencia del Tratado de Versalles, esas fuerzas practicaban con "maquetas", muchas ellas hechas de lona. Además, muchos prisioneros polacos manifestaron en los interrogatorios que sus mandos les habían dicho que los tanques alemanes eran de madera.

3) Un año más tarde, cuando Hitler dio la orden de invadir la URSS, aunque apenas había unidades de caballería como tales (algunas brigadas, a lo sumo...) Alemania necesitaba 2.000.000 caballos para remolcar la impedimenta y la artillería.

Saludos.

6 comentarios:

Kosmos dijo...

Aunque parezca una lamentable paradoja, para bien o para mal la guerra ha sido el motor del avance tecnológico a lo largo de la Historia. Los recursos económicos y humanos necesarios para llevar a cabo nuevos retos siempre han sido auspiciados por el interés de someter a otros pueblos. Y por muy valientes que hayan sido los guerreros, salvo notorias excepciones, siempre han ganado las batallas aquellos que tenían el dominio tecnológico.

Caballo y caballero fueron una revolución en la estrategia de la batalla. La edad del hierro y el dominio de los pueblos indoeuropeos se suele vincular al caballo. Quizá por eso, la batalla de Mokra puede ser vista como el colofón de una época. Ahora, ciertamente, estamos en otra completamente distinta, sin caballos y, tal vez, con muy pocos caballeros.

Saludos

Turulato dijo...

Kosmos, me gustaría matizar.
"Dominio tecnológico".. Eso es lo que se ha vendido a las masas por dos motivos:
* Uno, y no olvidemos que una manera de combatir es propagandística y psicológica, porque si te convenzo de que nada puedes contra mis medios, disminuyo como poco tu capacidad de combate, tu espíritu de resistencia.
Recordemos la enorme cantidad de publicidad e imágenes que nos ha inyectado USA sobre su superioridad tecnológica, mientras no era capaz de imponerse en la contienda coreana de comienzos de los cincuenta contra un enemigo chinocoreano que no era un prodigio en ese aspecto, ser derrotado sin paliativos en Vietnam por otro enemigo similar y hacer el ridículo en "inteligencia" ante los fundamentalistas islámicos.
* Otro, porque la tecnología es industria y la industria, comercio. O te convenzo de que para vivir es indispensable la TV de 42'' de plasma o mi estructura económica se va a hacer puñetas.
Y USA es investigación, industria y comercio.

No. Las guerras las ganan la Información, la Logística, la Organización, la capacidad industrial y la Voluntad de Vencer.

En cuanto al caballo.. Un apunte que puede ser útil a los lectores. No hay que confundir la misión con los medios.
Ha pasado el caballo -el medio- pero la misión de la Caballería sigue siendo esencial, como siempre lo fue.
Antes, una unidad de Caballería a caballo podía explorar o dar seguridad muchísimo menos que hoy la misma unidad mediante sus helicópteros. Medio distinto, misión idéntica.

Leodegundia dijo...

Veamos, Mokra quizás es una de esas reacciones humanas que no se entienden a la primera porque ¿qué sentido tenía lanzarse a caballo contra los tanques?, creo que aquí entra algo que dice Turulato, propaganda y psicología. A primera vista parece que los polacos se lanzaron a sabiendas de lo que hacían sin importarles estar en inferioridad de condiciones, pero ¿sabían realmente con lo que se iban a encontrar?, ¿hubo una campaña previa en la que se convenció a los soldados de que los alemanes no eran tan fuertes como querían hacer creer?, ¿se les convenció de que sólo aquel ataque, una especie de David contra Goliat, era la única forma de salvar Polonia de la invasión alemana?.

Quizás la batalla no fue exactamente como la cuentan, quizás se la idealizó demasiado para salvaguardar un tanto el honor de un país que fue aplastado por Alemania y al que sólo le quedaba sentirse orgulloso de sus héroes.

Aquí entre nosotros, solemos hablar y juzgar muchos hechos históricos sin conocer en realidad nada más que los que gobiernan quieren que sepamos, aunque sea mentira, por eso es bueno investigar en muchas fuentes para poder acercarnos lo más posible a la verdad y aún asiiii.....

Al final del punto 3) dices: “Alemania necesitaba 2.000.000 caballos para remolcar la impedimenta y la artillería”. :-) Y yo añadiría y luego comérselos, porque la campaña de Rusia fue dura de veras y a los alemanes no les sobraban los alimentos.

Un abrazo

Kalía dijo...

Antes de nada, disculpas por el error. Mi anterior comentario salió firmado como Kosmos, el nombre que solía utilizar hace un tiempo.

Y ahora una pequeña matización. Efectivamente, la propaganda también ha sido inventada para fines de guerra. Tito Livio, por ejemplo, era experto en describir la bravura de los enemigos de Roma: las hazañas de Imperio quedaban mucho más brillantes si las astures eran descritos como un pueblo belicoso, difícilmente sometible, que si hubieran sido presentados como birriosos y pusilánimes.

Por otra parte, la industria, creo yo -y hablando a grandes rasgos-, ha ido avanzando por estar al servicio de la guerra. Despúes se ha buscado la aplicación comercial de cada descubrimiento tecnológico.

Vietnam aparentemente fue perdida por USA, pero por dos razones: una porque el terreno en el que se desenvolvían era completamente inadecuado para la estrategia americana; otra, porque para ganarla los americanos hubieran tenido que arrasar con la población civil y, afortunadamente, la “opinión pública” iba ya teniendo una fuerza importante. De todos modos, al final ha quedado demostrado, visto Vietnam desde hoy, que aunque USA “perdiera la batalla” (o más exactamente, abandonara el campo de batalla), al final ganó la guerra. Con otras armas más sutiles.

Y la voluntad de vencer es poderosa. Es la que ha escrito las mayores gestas de la Historia. Pero, por mucha voluntad que tenga el del arco, si tiene que enfrentarse con los tanques…

Pero sí, las guerras las ganan la Información, la Logística, la Organización, la capacidad industrial y la Voluntad de Vencer.

Saludos a todos

Caboblanco dijo...

Todo lo dicho me parece muy defendible. ¿No era Napoleón el que decía que para ganar una guerra hacían falta tres cosas: dinero, dinero y dinero? Yo introduzco una matización a la voluntad de vencer, la voluntad de aguantar. La primera está más ligada a la población combatiente y la segunda a la sufriente, la civil. Y sí, estoy pensando en la Inglaterra de la 2ª Guerra Mundial...

Saludos

Pineda dijo...

Muy interesante este blog.
Un saludín

Pineda